
El rechazo de la acusación constitucional contra el exministro de Hacienda, Nicolás Grau, no solo cerró el capítulo del libelo en el Senado, sino que abrió un nuevo flanco al interior del oficialismo, donde afloraron recriminaciones por la estrategia seguida para impulsar una acción que terminó sin reunir los votos necesarios y expuso nuevamente las diferencias entre Chile Vamos, Republicanos y el Partido Nacional Libertario. La acusación, presentada por diputados del Partido Republicano y del Partido Nacional Libertario, fue rechazada en sus cuatro capítulos. En concreto, el Capítulo I, referido a la vulneración del principio de probidad consagrado en la Constitución, fue rechazado por 25 votos en contra, 16 a favor y 3 abstenciones. El Capítulo II, relativo al deber de coordinación de la gestión financiera del Estado, obtuvo 32 votos en contra, 9 a favor y 2 abstenciones. NOTICIAS RELACIONADAS «Hay que hacer cambios institucionales»: Grau respalda elevar los requisitos de las AC tras zafar en el Senado 67 Fin a la AC contra Grau: Senado rechaza libelo impulsado por republicanos y el PNL 475 En tanto, el Capítulo III, sobre la vulneración del principio de universalidad presupuestaria, fue desestimado por 26 votos en contra, 16 a favor y 3 abstenciones. Finalmente, el Capítulo IV, referido al incumplimiento del deber de coordinación entre el programa financiero de mediano plazo y los presupuestos anuales de la Nación, fue rechazado por 33 votos en contra, 10 a favor y 2 abstenciones. El resultado dejó nuevamente al descubierto las diferencias en la derecha. Mientras Republicanos y el Partido Nacional Libertario respaldaron el libelo, en Chile Vamos varios senadores optaron por rechazar algunos o todos los capítulos, abstenerse o incluso inhabilitarse, al estimar que la acusación no cumplía con el estándar constitucional exigido. A ello se sumaron las ausencias del senador Manuel José Ossandón (RN) y la inhabilitación de Luciano Cruz-Coke (Evópoli), factores que terminaron debilitando aún más las posibilidades de éxito de la ofensiva. Tras la votación, la senadora Vanessa Kaiser (PNL) evitó cuestionar directamente a quienes rechazaron el libelo, aunque defendió que la acusación respondía a hechos graves y emplazó a los parlamentarios a considerar la señal entregada a la ciudadanía. «Me parece que esta es una decisión que cada uno de los senadores, a su juicio y habiendo estudiado la presentación que hizo muy bien hoy día la parte acusadora y la contraparte, tuvieron la vista y me imagino que están cada uno conscientes de que hay señales que se dan. Nosotros lo que queremos es que la ciudadanía recupere la confianza en estos que nos llamamos los políticos», sostuvo. En esa línea, agregó que «cuando uno vota este tipo de cosas, estamos hablando de errores mayúsculos que dejaron una muy mala posición al gobierno actual. Estamos hablando de una auditoría interna que arroja esta evidencia. Estamos hablando de muchas cuentas impagas que se dejaron para este gobierno». Asimismo, planteó que «me cabe la duda de si un chileno que tiene que pagar sendas multas por cualquier cosa que haga, de estacionarse mal hasta no dar una boleta, se queda tranquilo viendo los resultados de esta votación». Y concluyó: «Lo que le importa al ciudadano es que los gobiernos en Chile no nos dejen un legado del nivel de desastre que dejó el gobierno anterior». Matthei vs Romero Quien también abordó el resultado fue la excandidata presidencial, Evelyn Matthei, quien valoró la decisión adoptada por los senadores que rechazaron el libelo y sostuvo que ello podría contribuir a moderar el uso de esta herramienta constitucional. «Los actuales ministros debieran realmente agradecer a todos los senadores oficialistas que hoy no votaron a favor (…) Eso probablemente los resguarde a ellos en un futuro de una manera más razonable», afirmó. NOTICIA RELACIONADA El cruce de Matthei con diputado republicano: «Hablemos de números cuando devuelva el dinero por las horas extras» 362 Matthei añadió que «cuando la izquierda ve que ha habido gente de Renovación Nacional y de la UDI, los cuales además se han sacrificado, porque mañana los van a tildar de cualquier cosa, esas personas que votaron en contra de la acusación constitucional lo van a pasar mal. Pero cuando tú ves decencia, la izquierda puede ver decencia. Yo espero que en el futuro, si llega a haber una acusación constitucional contra algún ministro en la actualidad, la izquierda moderada actúe con la misma decencia». Las declaraciones de la exalcaldesa encontraron una rápida respuesta en el diputado Agustín Romero (Republicanos), quien defendió la presentación del libelo y sostuvo que cada acusación debe analizarse por sus propios antecedentes. «Es su opinión. Yo creo que los ministros tienen que hacer su trabajo, los senadores tienen que hacer el suyo y si eventualmente enfrentamos una acusación constitucional se tendrá que analizar siempre en su mérito. Mire, yo soy un estricto defensor de las facultades fiscalizadoras que tiene la Cámara Diputados y el Senado. Y en ese sentido yo me mantengo como una persona bastante institucional», señaló en entrevista con CNN Chile. El parlamentario agregó que «los ministros tienen que hacer bien su trabajo. Porque cuando tú haces bien tu trabajo, cuando no le vas a mentir al Congreso Nacional, cuando le hablas con la verdad, como lo ha hecho el ministro Quiroz, él no tiene nada que temer. Pero por el contrario, si eres un ministro que finalmente esconde las cosas, presentas números distintos, haces malas estimaciones, yo estoy absolutamente convencido de que él entregó cifras falsas, por eso nosotros presentamos una acusación constitucional». «Una AC rechazada termina afectando al oficialismo» Desde Renovación Nacional, en tanto, la presidenta del Senado, Paulina Núñez, insistió en que una acusación constitucional rechazada termina afectando al propio oficialismo y llamó a actuar con mayor responsabilidad antes de impulsar este tipo de acciones. «Sin duda que una acusación constitucional, que termine siendo rechazada en el Senado, no ayuda al sector y lo hemos dicho con todas sus letras. Una cosa es las herramientas que crean son necesarias a ejercer por quienes no son parte del Gobierno, y otra cuestión muy distinta es que quienes somos parte del Gobierno terminemos bailando el ritmo de quienes están afuera. Yo creo que eso hay que cuidarlo muchísimo», afirmó. La senadora agregó que «si queremos que el país crezca, cuestión que hoy día está en discusión a propósito de la acusación constitucional, obviamente que eso requiere acuerdos, requiere conversación, requiere transversalidad, requiere contar con votos, y hoy día objetivamente el oficialismo cuenta con la mayoría. Por eso esas confianzas se construyen, esos diálogos no son de un día para otro». Finalmente, Núñez sostuvo que «si hay alguien que está convencido de asumir una responsabilidad que no es ni más ni menos que sacar adelante una acusación constitucional, lo mínimo que debe hacer es saber si están los votos o no para aquello, porque presentada la acción, y eventualmente rechazada, lo único que hace es debilitar al oficialismo».



