
Los precios de los combustibles volverían a subir el próximo jueves 22 de octubre. Economistas consultados proyectan un alza en torno a los $41 por litro en las gasolinas y de cerca de $90 en el diésel, en medio de la escalada del conflicto en Medio Oriente. El Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco) ajusta los valores cada tres semanas. Por ello, el último cambio rigió desde el 1 de octubre, cuando la gasolina de 93 octanos subió $39,4 por litro y el diésel $95, según informó entonces la Empresa Nacional del Petróleo (Enap). NOTICIAS RELACIONADAS Cuarta alza consecutiva: Enap informa que gasolina de 93 subirá $39,4 por litro y diésel $95 desde este jueves 215 Guerra, «bencinazo» y vaivenes: La evolución de los precios de los combustibles en gráficos 63 El economista del Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales (OCEC-UDP), Juan Ortiz, estimó que el alza llegaría a unos $41,3 por litro en la gasolina y a «cerca de unos $90 en el caso del diésel». Según explicó, esto obedece «fundamentalmente a la diferencia que supera los $300 por litro entre el precio base y el precio mayorista» de la gasolina, y a una brecha «cercana a $300 por litro» en el diésel. El Mepco suaviza esa diferencia y la traspasa de forma gradual. «Este precio base es bastante alto respecto al precio mayorista porque este precio base recoge lo que pasa por fundamentales en cuanto al mercado de petróleo y al tipo de cambio principalmente», sostuvo Ortiz. El economista detalló que el petróleo «se mantiene sobre $US100 el barril» y que el tipo de cambio alcanzó recientemente su máximo del año. Ambos factores llevan a que los combustibles de consumo vehicular lleguen a «niveles máximos históricos en cuanto por lo menos al precio base». En tanto, Emanoelle Santos, analista de mercados de XTB, indicó que «nuestro escenario central se encuentra alrededor de $40 por litro para las gasolinas y $90 para el diésel, aunque el resultado definitivo dependerá de la evolución del dólar, los refinados internacionales y los parámetros utilizados en el cálculo final del mecanismo». De concretarse un aumento de $90, el diésel acumularía un alza cercana a los $400 por litro desde fines de julio. Enap dará a conocer los nuevos valores el miércoles 21 de octubre, un día antes de que entren en vigor. Roberto García, de Quaos, advirtió que persiste el efecto combinado de mayores precios referenciales del diésel y del tipo de cambio, que en lo que va del año acumulan alzas de 129% y $74, respectivamente. A su juicio, las condiciones que explican el alza «continúan dominadas por el cierre total del Estrecho de Ormuz y paso selectivo del estrecho de Bab el-Mandeb». Esto se ha traducido en una caída de 54% en los volúmenes semanales de exportación de crudo, equivalente a 8,54 millones de toneladas métricas menos en el mercado. Según García, Medio Oriente, en conjunto con los cinco mayores productores (Estados Unidos, Rusia, Brasil, Canadá y China), representa el 73% de la exportación mundial de crudo. 129%suben en el año los precios referenciales del diésel, según QuaosPor lo mismo, sostuvo que dada la magnitud del shock de oferta, «todo escenario de normalización de precios a futuro está supeditada a la liberación del bloqueo geopolítico en cuestión». Consultado sobre si hoy existen acciones que apunten a ese escenario, García respondió que «no las hay». Ortiz, en tanto, apuntó al escalamiento del conflicto armado en la zona, «principalmente por los ataques hacia Arabia Saudita por parte de la guerrilla de los hutíes de Yemen». Estos han impactado instalaciones de la petrolera estatal Aramco y también el aeropuerto de Riad. «Todo eso genera eventualmente una mayor incertidumbre en el mercado considerando la posición de Arabia Saudita como productor de petróleo a nivel global», explicó, lo que presiona al alza el precio del crudo en el mercado internacional. A ello se suma el estancamiento de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán. En los últimos días, el presidente estadounidense, Donald Trump, admitió que podría haber ido «demasiado lejos» con Teherán, en medio de un aumento de los ataques contra petroleros en Ormuz.



