
Este viernes 10 de julio asumirá la nueva presidenta del Tribunal Constitucional (TC), María Pía Silva, quien permanecerá en sus funciones hasta el término de su periodo como ministra, en julio de 2027. Silva sucederá en el cargo a la actual presidenta del TC, Daniela Marzi Muñoz, quien fue designada por el ex Presidente Gabriel Boric y es cercana al FA. NOTICIA RELACIONADA Pleno del TC elige nueva presidenta: Magistrada cercana a la DC liderará organismo 19 La definición de la sucesora se dio a conocer el pasado 25 de junio, tras la votación del pleno en sesión extraordinaria. Luego de que Silva termine sus funciones, asumirá como presidenta del TC la ministra Catalina Lagos -cercana al PS-, hasta el 10 de julio de 2028. Silva, conocida por ser más cercana al «centro», militó en la DC, y era cercana a figuras como Mario Fernández y Soledad Alvear. La magistrada es abogada y magíster en derecho constitucional de la U. Católica, e integró el Consejo Directivo de Constitucionalistas de los proyectos digitales «Tu Constitución» y «Nuestra Constitución» de la Fundación Democracia y Desarrollo (2015-2016) del ex Presidente Ricardo Lagos. Es profesora del Departamento de Derecho Público de la Facultad de Derecho de la Pontificia Universidad Católica de Chile desde 2004, impartiendo en ella tanto cursos de pre grado como de post grado. También impartió clases como profesora de Derecho Constitucional tanto en la Universidad Alberto Hurtado entre 2015 y 2017, como en la Universidad Andrés Bello (2011). Voto dirimente de la presidencia del TC La presidencia del TC es clave, debido a que el voto de quien está en el cargo tiene carácter de dirimente. En esta siguiente etapa, Silva tendrá un rol clave en eventuales controversias legislativas durante la actual administración del gobierno del Presidente José Antonio Kast. Por eso causa especial atención cómo votó la magistrada en la revisión del proyecto del Gobierno, «Escuelas Protegidas», tras los requerimientos presentados por senadores y diputados de oposición. El resultado final arrojó que el tribunal falló declarando cuatro disposiciones contrarias a la Constitución. NOTICIAS RELACIONADAS «El TC no puede ser una tercera cámara política»: Escala la disputa por fallo sobre «Escuelas Protegidas» 60 Tras examen: TC declara inconstitucionales cuatro artículos de «Escuelas Protegidas» 130 La controversia se había centrado en la revisión de mochilas de menores de edad por parte de policías sin autorización de un fiscal, además de otras prohibiciones de ciertas vestimentas en colegios -que hicieran alusión a la violencia-; conductas que afectaran el desarrollo educativo; y la posibilidad de perder la gratuidad -o la inhabilidad para optar a ella- ante condenas por delitos en recintos educativos. Respecto a las normas de que en caso de no concurrencia de los padres el sostenedor del establecimiento pudiera llamar a la policía para la revisión de las pertenencias de un menor, y otra que permitía a estos efectivos policiales llevar adelante dicho examen sin autorización de un fiscal. Silva votó por la constitucionalidad de las señaladas normas, al igual que los ministros Miguel Ángel Fernández (perfil más conservador), Héctor Mery (cercano a Chile Vamos, especialmente a la UDI), Marcela Peredo (conservadora, más cercan a la centroderecha), y el ministro Raúl Mera, quien es juez de carrera. De todos modos, hubo un empate, y la actual presidenta, Daniela Marzi, aplicó su voto dirimente votando por la inconstitucionalidad. De la misma forma votó Silva -es decir, respaldando la constitucionalidad tal como lo hicieron los jueces de perfil más conservador- respecto a la norma que incluía un nuevo criterio en un eventual proceso de admisión aleatorio por parte de colegios que tengan menos cupos que los alumnos postulantes, y que establecía el «no haber sido sancionado con expulsión o cancelación de matrícula por actos que afecten gravemente la convivencia escolar». En esa norma también hubo un empate, y Marzi aplicó nuevamente su voto dirimente donde votó por la inconstitucionalidad. En cuanto al resto de normas revisadas por el TC, hubo mayoría de 7-3 en la que se votó inconstitucionalidad, y Silva se plegó con su voto a esa mayoría.



